
La tarea con que se enfrenta el seguimiento de la Cumbre consiste en velar porque las medidas que se proponen en su Plan de Acción se traduzcan en acciones prácticas, de manera que los 800 millones de hombres, mujeres y niños hambrientos y desnutridos disminuyan al ritmo fijado como meta de la Cumbre, o si es posible con mayor rapidez.
En la Declaración de Roma se formulan siete compromisos en los que se sientan las bases para conseguir una seguridad alimentaria sostenible para todos, mientras que en el Plan de Acción se exponen los objetivos y las medidas pertinentes para poner en práctica esos siete compromisos.
El compromiso séptimo hace hincapié en que el centro de la acción se sitúa en los países, donde corresponde en primer lugar a los gobiernos, con la participación de todos los interesados, crear un entorno económico y político en el que puedan tomarse medidas para garantizar la seguridad alimentaria de sus ciudadanos. Un gran número de países desarrollados y en desarrollo han empezado ya a preparar planes nacionales de acción en los que participan todos los sectores de la sociedad. El Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación pide también a los gobiernos que emprendan campañas nacionales de "Alimentos para Todos", movilizando a todos los sectores de la sociedad civil y sus recursos para contribuir a la aplicación de las medidas identificadas. En la primera fase de estas campañas, los países han de establecer un foro nacional constituido por ONG, la sociedad civil incluidas universidades, institutos de investigación, parlamentarios, grupos de mujeres y jóvenes, medios de información y otros sectores que pueden formar parte de un grupo de presión en favor de cuestiones relacionadas con la alimentación y la seguridad alimentaria.
Créditos: http://www.fao.org/docrep/x2051s/x2051s00.htm#P55_1913
No hay comentarios:
Publicar un comentario